Uno de los placeres "hiper-sibaríticos" de Dalí era tumbarse al sol en su casa de Cadaqués untado en miel y dejar que las moscas y las hormigas vinieran a él a lamerle, ese cosquilleo era para el pintor un placer cercano a la masturbación.
Yo hoy estaba haciendo pechugas de pollo a la plancha cuando el aceite hirviendo me ha salpicado el pecho sin camiseta (por el verano) y ese dolor no ha sido dolor sino placer y ese placer no ha sido placer sino dolor.
Mordiscos, arañazos, aceite hirviendo,...¿estoy loco?
Pues eso.
mordiscos, arañazos, aceite hirviendo.... Tu pide!
ResponderEliminarSiento haberte despertado anoche, acababa de leer tu mensaje y pensaba que había sido en el momento. Ya sabes donde estoy al otro lado del telefono, solo tienes que decir de quedar... Dag