miércoles, 22 de octubre de 2008

El invierno tenía que servir para algo...

Miércoles, nueve de la noche, salgo del Metro, hace frío (mucho frío si pensamos que voy en manga corta), cruzo la Plaça de Sants, antes de llegar al semáforo un olor me detiene, no tengo más remedio que dar media vuelta y someterme a los designios de mi voluntad subconsciente.

 

Las primeras castañas asadas de la temporada. No he podido resistirme.

2 comentarios:

(exo)crítica(s) (des)constructiva(s)